El primer semestre cerró con 294.181 vehículos patentados, un 9,9% menos que en igual período de 2025. Pese a la desaceleración, el mercado continúa muy por encima de los niveles registrados en 2024, mientras el sector apuesta a que la financiación impulse una recuperación durante la segunda mitad del año.
Las ventas de vehículos 0 km en junio trajeron una señal alentadora al sector automotor, que aún así terminó el mes un 10% por debajo de los valores de 2025. En comparación con mayo, los patentamientos crecieron un 7,2%, y desde las terminales confían en que esta mejora puede mantenerse durante los próximos meses del año.
Por su parte, los concesionarios esperan que la baja en las tasas de interés, sumada a los planes de financiación a largo plazo, sea uno de los principales motores que impulse un segundo semestre más activo.
No obstante, el primer semestre de 2026 dejó un saldo agridulce para el mercado automotor argentino. Según los datos de SIOMAA, se patentaron 294.181 vehículos entre enero y junio, una cifra que representa una caída del 9,9% frente a las 326.549 unidades registradas en igual lapso de 2025. Sin embargo, la comparación cambia de signo si se mira más atrás: contra el primer semestre de 2024, cuando se patentaron 183.421 unidades, el resultado de este año implica un salto del 60,4%, reflejo de la fuerte recuperación que viene mostrando el sector desde el piso de hace dos años.
De todos modos, pese a la eliminación de varios impuestos, los valores de los vehículos continúan siendo altos.
Un semestre a dos velocidades
El desagregado por segmentos muestra que la retracción no fue pareja. Los autos —el corazón del mercado— sumaron 197.529 unidades patentadas, un 9,9% menos que las 219.248 de 2025. El segmento de comercial liviano fue el más golpeado dentro de los vehículos livianos, con 79.520 unidades y una baja del 11,8%, lo que llevó a que la suma de Autos + Comercial Liviano cerrara en 277.049 patentamientos, un 10,5% por debajo del año pasado.
En el otro extremo, los comerciales pesados resistieron mejor: con 10.880 unidades, la caída fue más moderada, del 3,8%. Y hubo una excepción a la tendencia bajista: los «Otros Pesados» crecieron 6,9% interanual, con 6.252 unidades patentadas frente a las 5.848 de 2025, el único ítem del cuadro en terreno positivo.
El promedio diario de patentamientos también reflejó el freno: se ubicó en 2.473 unidades por día hábil, un 11,4% menos que el promedio de 2.792 unidades diarias de 2025. La misma baja, 11,4%, se observó en el promedio diario exclusivo de autos, que pasó de 1.874 a 1.660 unidades.
Mes a mes
El repaso mensual permite entender mejor cómo se fue construyendo esta caída semestral.
Enero: Arrancó el año con 66.445 patentamientos, un 4,4% menos que los 69.520 de enero de 2025.
Febrero: Profundizó la baja hasta el 6,0% interanual, con 41.887 unidades frente a las 44.566 del año anterior.
Marzo: Fue el único mes del semestre con signo positivo: se patentaron 49.203 vehículos, un 1,7% más que los 48.389 de marzo de 2025, en lo que pareció una señal de reactivación. Pero la mejora no tuvo continuidad.
Abril: Trajo una caída del 13,3%, con 47.731 unidades contra 55.025 el año pasado, y mayo fue el mes más duro del semestre: apenas 42.920 patentamientos, un desplome del 23,8% frente a los 56.319 de mayo de 2025.
Junio: El último mes del período, cerró con 45.995 unidades patentadas, todavía un 12,8% por debajo de las 52.730 registradas en junio de 2025, aunque con una leve recuperación respecto del piso de mayo.
Puesto en perspectiva histórica, cada uno de los seis meses de 2026 superó ampliamente a su equivalente de 2024 —cuando el mercado transitaba el momento más bajo del ciclo, con apenas 183.421 patentamientos en todo el semestre—, lo que confirma que, más allá de la comparación desfavorable contra 2025, el nivel de actividad del sector sigue siendo sustancialmente más alto que hace dos años.
La lectura del semestre
El cuadro que deja el primer semestre de 2026 es el de un mercado que viene de un 2025 fuerte y que, en la comparación interanual, no logra sostener ese ritmo: cinco de los seis meses medidos mostraron caídas, con la excepción de marzo.
En ese escenario, el comportamiento del crédito, la evolución del poder adquisitivo y la estabilidad macroeconómica serán determinantes para confirmar si la desaceleración observada en la primera mitad del año responde a una pausa transitoria o al inicio de una etapa de menor dinamismo para el mercado automotor.
