Referentes de Federación Patronal, Mercantil Andina y El Norte Seguros analizan por qué el seguro de hogar sigue rezagado, qué riesgos cotidianos se subestiman y cómo mascotas, tecnología, asistencia y movilidad eléctrica están redefiniendo las coberturas. En diálogo con Asegurando Digital, todos coinciden en un punto: el Productor Asesor de Seguros es clave para transformar la percepción de “gasto evitable” en una verdadera cultura de protección patrimonial.
El seguro de hogar sigue siendo, para buena parte de los argentinos, una asignatura pendiente. Aunque protege uno de los patrimonios más importantes de una familia, todavía suele quedar por detrás de coberturas obligatorias, como automotores, o de decisiones más inmediatas de consumo. Sin embargo, el escenario empieza a modificarse: eventos climáticos más frecuentes, mayor valor económico de la tecnología en la vivienda y nuevos hábitos —desde las mascotas hasta la movilidad eléctrica— obligan a repensar qué significa proteger el hogar hoy.
En ese contexto, especialistas de Federación Patronal, Mercantil Andina y El Norte Seguros coinciden en que el desafío no es solo comercial, sino también cultural. La oportunidad está en explicar mejor el riesgo, actualizar sumas aseguradas, incorporar asistencias útiles y acompañar al cliente con una mirada más consultiva. Allí, el PAS aparece como el actor central para convertir una póliza muchas veces postergada en una decisión concreta de protección familiar.
Una protección que todavía se posterga
La primera coincidencia entre los especialistas es que el ramo todavía arrastra una baja penetración. La explicación combina factores culturales, sensibilidad al precio y una subestimación de riesgos frecuentes, como incendios, daños por agua, robos, daños eléctricos o eventos climáticos.
Leandro Nicolás Galeano, Suscriptor de Riesgos Patrimoniales de Federación Patronal, explicó: “En Argentina la cultura aseguradora se construyó históricamente alrededor de las coberturas obligatorias, fundamentalmente en automotores y riesgos del trabajo”. En ese marco, advirtió que el seguro de hogar “sigue siendo percibido por gran parte de la sociedad como un gasto evitable más que como una herramienta de protección patrimonial”.
“El seguro de hogar sigue siendo percibido por gran parte de la sociedad como un gasto evitable más que como una herramienta de protección patrimonial”
(Leandro Nicolás Galeano, Federación Patronal)
Para Galeano, la subestimación del riesgo cotidiano sigue siendo un punto crítico: “Mientras el siniestro no ocurre, el seguro parece innecesario; cuando ocurre, suele ser tarde”. Por eso, sostuvo que el desafío es trabajar junto al Productor Asesor para que el hogar deje de verse como un riesgo improbable y comience a entenderse como uno de los principales patrimonios de una persona.
Valeria Tiscornia, jefa de Desarrollo de Productos de Mercantil Andina, coincidió en que el seguro de hogar “todavía presenta una baja penetración en el país comparado con otros mercados” y suele quedar relegado frente a coberturas obligatorias. No obstante, marcó un cambio: “En los últimos años comenzó a crecer la conciencia sobre los riesgos cotidianos dentro de la vivienda y el impacto económico que pueden generar”.
“La cobertura de incendio sigue siendo, a nuestro entender, la protección fundamental de cualquier seguro de hogar”
(Valeria Tiscornia, Mercantil Andina)
Según Tiscornia, esa mayor conciencia fue impulsada inicialmente por la preocupación frente al robo, pero luego ganaron protagonismo las coberturas para electrodomésticos y equipos del hogar. Además, los eventos climáticos severos también empujan a más personas a considerar la protección de su vivienda y su patrimonio.
Claudio Lencinas, Responsable de Suscripción de Ramas Varias de El Norte Seguros, sumó otra lectura: muchas personas consideran que la vivienda es “menos riesgosa” que el auto o creen que el seguro solo es necesario para propiedades de alto valor. A eso se suma la “contratación reactiva”, es decir, la búsqueda de cobertura recién después de sufrir un siniestro o conocer un caso cercano.
“El producto evolucionó de ser una simple cobertura patrimonial a convertirse en un esquema de protección del estilo de vida”
(Claudio Lencinas, El Norte Seguros)
De todos modos, Lencinas también ve señales positivas: mayor conciencia en zonas urbanas por robos y eventos climáticos, un cambio generacional que exige protección integral y servicios digitales, y una mayor valoración del hogar por la cantidad de tecnología que hoy contiene.
Qué debería cubrir una póliza de hogar
Al analizar las coberturas básicas, los tres especialistas ubican al incendio como una protección central, pero advierten que una póliza adecuada debe mirar más allá de ese riesgo. El hogar concentra hoy bienes, responsabilidades y servicios que requieren un enfoque integral.
Para Tiscornia, “la cobertura de incendio sigue siendo la protección fundamental de cualquier seguro de hogar”. La ejecutiva recordó que la vivienda convive diariamente con fuentes de riesgo como instalaciones eléctricas, cocinas, estufas, artefactos de uso cotidiano y dispositivos conectados. A ello se suman fenómenos climáticos más frecuentes. En ese marco, recomienda incorporar robo y responsabilidad civil para brindar una protección más completa.
Lencinas sostuvo que las coberturas fundamentales deben contemplar inmueble, contenido y responsabilidad frente a terceros. Entre las protecciones recomendadas mencionó incendio de edificio y contenido, robo y/o hurto, daños por agua, rotura de cristales, responsabilidad civil por hechos privados, cobertura para electrodomésticos ante fallas o sobretensión y eventos climáticos como granizo o HVCT.
“El diferencial competitivo en este ramo ya no pasa solo por la indemnización económica, sino por la experiencia de servicio” (Claudio Lencinas, El Norte Seguros)
Galeano coincidió en la necesidad de incluir incendio de edificio y contenido, robo y/o hurto, responsabilidad civil frente a linderos y hechos privados, daños por agua, cristales y equipos electrónicos. Pero remarcó un punto clave: “Una póliza con coberturas correctas pero con sumas desactualizadas pierde gran parte de su valor al momento del siniestro”. Por eso, el asesoramiento del PAS resulta indispensable para evitar el infraseguro.
Asistencias: de la emergencia a la prevención
Otro eje de la conversación fue el valor agregado. En el seguro de hogar, la competitividad ya no pasa únicamente por la indemnización, sino también por la experiencia del cliente: contratación simple, respuesta rápida, autogestión, asistencias útiles y prevención.
Lencinas afirmó que “el diferencial competitivo en este ramo ya no pasa solo por la indemnización económica, sino por la experiencia de servicio”. En el caso de El Norte Seguros, destacó la emisión inmediata de pólizas, la autogestión para PAS y asegurados, y la actualización automática de sumas aseguradas por inflación al momento de la renovación. Para el ejecutivo, el asegurado actual busca rapidez, simplicidad, resolución inmediata y acompañamiento permanente.
Galeano puso el foco en los servicios de asistencia frente a emergencias, como plomería, electricidad, cerrajería o gas. “El valor agregado real no se construye solo con servicios, sino con una respuesta efectiva cuando el cliente más lo necesita”, sostuvo.
“El verdadero valor no está solo en responder frente a un daño, sino también en contribuir a evitarlo”
(Valeria Tiscornia, Mercantil Andina)
Tiscornia, en tanto, remarcó una evolución en el concepto mismo de asistencia. Tradicionalmente, estos servicios estaban orientados a resolver emergencias después de ocurrido el problema. Ahora, explicó, también deben acompañar el mantenimiento y cuidado cotidiano de la vivienda. “El verdadero valor no está solo en responder frente a un daño, sino también en contribuir a evitarlo”, resumió.
Tecnología, mascotas y nuevos hábitos
Los cambios en la forma de habitar también están redefiniendo las necesidades de cobertura. El hogar ya no es solo una vivienda con muebles y electrodomésticos: es lugar de trabajo, centro de conectividad, espacio de movilidad, ámbito familiar y, muchas veces, el lugar donde conviven bienes cada vez más costosos.
“Las nuevas formas de habitar y equipar las viviendas están generando necesidades de protección diferentes”
(Valeria Tiscornia, Mercantil Andina)
Tiscornia señaló que los electrodomésticos y equipos electrónicos siguen siendo una de las coberturas más valoradas y uno de los principales puntos de ingreso al seguro de hogar. Pero observó nuevas demandas vinculadas a mascotas, energías sustentables y bienes incorporados a la vida cotidiana. También empiezan a aparecer desafíos asociados a la movilidad eléctrica y a los sistemas de recarga domiciliaria.
Galeano destacó que notebooks, tablets, smartphones, televisores, equipos de gaming y dispositivos inteligentes ya son parte central del patrimonio de cualquier hogar. Por eso, la cobertura debe contemplar daños eléctricos, robo y, en algunos casos, traslado fuera del domicilio. También marcó el crecimiento de prestaciones veterinarias y asistencia para perros y gatos, ya que “las mascotas han pasado a considerarse integrantes de la familia”.
“Una póliza con coberturas correctas pero con sumas desactualizadas pierde gran parte de su valor al momento del siniestro”
(Leandro Nicolás Galeano, Federación Patronal)
Otro cambio, agregó, es la noción más flexible de vivienda: alquileres temporarios, segundas residencias y mudanzas. A ello se suma una demanda creciente de simplicidad y previsibilidad. En esa línea, señaló que las modalidades a primer riesgo, que eliminan la regla proporcional, vienen ganando peso en el mercado.
Lencinas sintetizó el cambio de época: “El producto evolucionó de ser una simple cobertura patrimonial a convertirse en un esquema de protección del estilo de vida”. En tecnología, explicó que crece la demanda para proteger dispositivos inteligentes, notebooks y smart TVs, impulsada por el home office. En mascotas, aumenta el interés por responsabilidad civil, asistencia veterinaria y cobertura por accidentes. También mencionó el avance de coberturas para bicicletas y monopatines eléctricos, así como la digitalización de contratación y siniestros.
El PAS, clave para convertir riesgo en decisión
El último eje fue el conocimiento técnico necesario para comercializar este ramo. Allí también hubo coincidencia: el Productor Asesor de Seguros es decisivo porque traduce una cobertura compleja en una decisión concreta, comprensible y adecuada para cada familia.
“El PAS constituye, en esencia, el primer generador de conciencia aseguradora”
(Leandro Nicolás Galeano, Federación Patronal)
Galeano sostuvo que el trabajo del PAS “no es vender una póliza sino construir la cobertura adecuada para cada hogar”. Para eso, debe manejar cinco ejes: determinación de sumas aseguradas, análisis del riesgo, explicación de coberturas adicionales, conocimiento de asistencias y actualización permanente. “El PAS constituye, en esencia, el primer generador de conciencia aseguradora”, afirmó.
Tiscornia remarcó que el principal diferencial del Productor Asesor es conocer el riesgo: tipo de vivienda, características constructivas, ubicación, exposición climática y diferencias entre una casa y un departamento. También subrayó la importancia de explicar con claridad el alcance de las coberturas y comprender las necesidades reales de cada cliente. “Las coberturas más costosas no siempre son las más importantes”, advirtió.
“El PAS que logre escuchar activamente, educar a su cliente utilizando herramientas digitales y posicionar este seguro como una herramienta de protección integral familiar, es quien tendrá las mejores oportunidades”
(Claudio Lencinas, El Norte Seguros)
Para Lencinas, el éxito del PAS exige combinar conocimiento técnico y venta consultiva. Debe comprender la diferencia entre edificio y contenido, alcances y exclusiones, responsabilidad civil, valuación de reconstrucción y sumas aseguradas. Desde lo comercial, debe comunicar con simpleza y usar ejemplos cotidianos para generar conciencia. “El Productor que logre escuchar activamente, educar a su cliente utilizando herramientas digitales y posicionar este seguro como una herramienta de protección integral familiar tendrá las mejores oportunidades de crecimiento y fidelización”, concluyó.