Iberá desde adentro: la mirada de un PAS que creció entre esteros, fauna libre y caminos de conservación

FAPASA

Docente y Productor Asesor de Seguros, nacido y criado en Loreto, Javier Eduardo Rodríguez recorre los Esteros del Iberá desde la experiencia cotidiana. En esta entrevista, comparte su vínculo personal con el humedal, describe la riqueza natural del Portal San Antonio y reflexiona sobre la conservación y el turismo responsable en uno de los paisajes más emblemáticos de Corrientes.

Los Esteros del Iberá no son solo uno de los humedales más grandes y biodiversos del mundo: son un territorio vivo, habitado por historias, memorias y vínculos profundos con la naturaleza. Para quienes nacen y crecen en sus alrededores, el Iberá no es un destino turístico, sino parte de la vida cotidiana, un escenario donde se aprende a observar, a respetar los tiempos de la tierra y a convivir con la fauna en libertad.

“La sensación al conocer los Esteros del Iberá por primera vez fue inolvidable y fabulosa, sentir un suave movimiento y saber que estábamos pisando sobre hojas y raíces acuáticas secas, que a su vez estaban flotando en los esteros”

A pocos kilómetros del Portal San Antonio —acceso norte a esta reserva natural única— vive Javier Eduardo Rodríguez, 45 años, loretano de nacimiento, docente, Productor Asesor de Seguros y profundo conocedor del entorno que lo rodea. Su historia personal está atravesada por los esteros desde la infancia, cuando recorría los bañados cercanos, hasta su primer ingreso formal al Iberá en 2004, una experiencia que marcó para siempre su manera de percibir el paisaje.


Cartel de la Localidad de Loreto

En esta entrevista, Javier comparte una mirada cercana y auténtica sobre el Iberá: no desde la postal, sino desde la experiencia real de quien lo camina, lo observa y lo enseña. Habla de senderos accesibles, de carpinchos que aparecen a metros del camino, de embalsados que flotan bajo los pies y de una biodiversidad que sorprende incluso a quienes creen conocerla. También reflexiona sobre el impacto del turismo responsable, el valor de la conservación y la importancia de que estos espacios sigan siendo disfrutados por personas de todas las edades y capacidades.

Entre relatos personales, descripciones del entorno y recomendaciones para quienes desean visitar la zona, esta charla invita a descubrir los Esteros del Iberá desde una perspectiva humana y sensible: la de alguien que eligió quedarse, formar su familia allí y construir su vida profesional sin perder el vínculo profundo con uno de los tesoros naturales más importantes de la Argentina.

¿En qué localidad vivís y cuándo comenzaste a trabajar como Productor Asesor de Seguros? 

Vivo en la localidad de Loreto Corrientes, a 15 km del Portal San Antonio –que es el Acceso Norte a los Esteros del Iberá- mi familia está formada por mi esposa Yenhy Kist, mis hijos Lucca y Xiomara. Las actividades que desempeño son: Profesor en Ciencias Agrarias -trabajo en el Colegio secundario Loreto-; Mandatario del automotor y Productor Asesor de Seguros, en esta última actividad me desempeño desde el año 2019. 

¿Cuál fue tu primer contacto con los Esteros del Iberá y qué impresión te causó?

Si bien, nací y crecí en la localidad de Loreto y en mi adolescencia recorría los esteros aledaños. Mi primer contacto con los Esteros del Iberá, fue en el año 2004, en el portal de ingreso de la localidad de Carlos Pellegrini, en esa oportunidad paseamos en lancha y descendimos a un embalsado. La sensación fue inolvidable y fabulosa, sentir un suave movimiento y saber que estábamos pisando sobre hojas y raíces acuáticas secas, que a su vez estaban flotando en los esteros. Me causó mucha admiración por el lugar, las explicaciones y relatos que nos brindó el guía.

“Por ser un área de Reserva Natural, al ingresar ya se observan los carpinchos, yacarés, y distintas especies de aves a escasos metros del camino”


Javier y su esposa

¿Qué características diferencian al Iberá de otras áreas naturales del país?

Particularmente el Portal San Antonio creo que brinda un acceso transitable para todo público, con un camino que está cubierto con ripio, permitiendo el paso inclusive de vehículos pequeños –bajos- o motocicletas. Los espacios para recorrer y observar la flora y fauna también son accesibles a personas de todas las edades o movilidad reducida. Por ser un área de Reserva Natural, al ingresar ya se observan los carpinchos, yacarés, y distintas especies de aves a escasos metros del camino. 


Muelle

¿Qué especies de fauna y flora consideras más emblemáticas del lugar?

En esta Zona del Portal San Antonio, se observan de seguido los Carpinchos, yacarés, ciervos, chajá, variedades de garzas, teros, lechuzas, eventualmente se puede observar pumas y oso melero. Con respecto a la flora, una amplia zona de montes con árboles de lapacho rosado, blanco, amarillo –que presentan sus flores según la temporada-

Javier con la bandera gestoría y seguros 

¿Cómo describirías la experiencia de navegar o recorrer senderos dentro del estero?

La experiencia es única, relajante y estar en contacto estrecho con la naturaleza es inolvidable y placentero. Hay zonas disponibles para paseos en Kayak con guías habilitados y otras zonas con paseos en lancha contratando el servicio con prestadores privados y habilitados. 

Recomendaciones de lugares para dormir y comer en la zona

(por Javier Eduardo Rodríguez)

 

rincondelsocorro.com.ar

Rincón del Socorro es una histórica estancia convertida en hostería eco-turística en los Esteros del Iberá (Corrientes), que ofrece alojamiento rústico-refinado y experiencias de naturaleza en un entorno de biodiversidad única.

·

esterosdelibera.com

Ubicado en un encantador jardín de 2 hectáreas, ofrece una vista inigualable de palmares y de la laguna, con acceso exclusivo a un muelle privado. Aquí, naturaleza, tranquilidad y atención personalizada se combinan para crear una experiencia que querrás repetir.