El desafío de asegurar la movilidad sustentable

FAPASA

El parque automotor argentino inicia una etapa de transformación hacia lo híbrido y eléctrico. Para las aseguradoras, este cambio implica adaptar coberturas tradicionales a tecnologías de alto costo, riesgos eléctricos críticos y nuevas exigencias de capacitación técnica. El nuevo paradigma de movilidad también puede transformar la laboral de los PAS. En esta nota, la mirada técnica de CESVI Argentina, junto a la visión del negocio de la mano de ejecutivos de Rivadavia Seguros y RUS.

El mercado de seguros de Automotores en Argentina, que representa aproximadamente el 42% del total de primas (Vida y No Vida), se encuentra ante un nuevo paradigma: la expansión de la movilidad eléctrica e híbrida. Este escenario representa un desafío estratégico para las compañías, que deben acompañar la evolución del parque automotor con productos que respondan a nuevas necesidades de protección.

Respecto a cómo se aseguran estas unidades y qué coberturas específicas requieren, Roxana Reynoso, gerente de Planificación y Desarrollo Comercial de Rivadavia Seguros, explica: “Argentina atraviesa una fase de expansión en movilidad eléctrica e híbrida, con una oferta de modelos cada vez más diversificada que proyecta la consolidación de este segmento, tanto por importaciones como por evolución de la producción local. Para las aseguradoras líderes en el ramo automotores, este escenario representa un desafío estratégico: acompañar la evolución del parque automotor con productos que respondan a las nuevas necesidades de protección, manteniendo el equilibrio técnico y la competitividad comercial. En este contexto, hemos incorporado estas unidades a nuestro portfolio de productos – desde coberturas básicas hasta planes Todo Riesgo con diversas franquicias -, con un esquema de seguimiento técnico”.

“La distinción fundamental radica en el sistema de propulsión y en la incidencia del pack de baterías sobre el valor total del vehículo”
(Roxana Reynoso, Rivadavia Seguros)

Por su parte, desde Río Uruguay Seguros, Martín Coppa, coordinador del Canal PAS/Brokers, detalla: “En RUS contamos con el Seguro de Movilidad Sustentable, una cobertura diseñada especialmente para autos y pick ups eléctricos o híbridos enchufables, nacionales o importados, de uso particular y/o comercial, siempre que hayan sido fabricados o adaptados exclusivamente por terminales automotrices oficiales de la marca. Se trata de una cobertura Todo Riesgo sin franquicia, pensada para contemplar tanto el valor del vehículo como su tecnología específica, que abarca la pérdida total y parcial por daños, incendio, robo o hurto, además de un ajuste automático del 20% y seguro de vida individual para el titular de la póliza. El cable de carga y el cargador homologado por el fabricante, al formar parte del equipamiento original del vehículo, están incluidos dentro de la cobertura”. 

Asimismo explica: “Entre las principales condiciones se destacan: antigüedad máxima de hasta 7 años para nuevas suscripciones y hasta 10 años para renovaciones ininterrumpidas, suma asegurada de hasta $75.000.000, uso obligatorio de puntos de carga habilitados y equipamiento original o debidamente homologado, inspección previa para la emisión de la póliza. Además, la póliza incluye el servicio APEX PLUS, que brinda asistencia por avería o accidente, incluyendo mecánica ligera, cambio de neumáticos, remolque en ruta, asistencia al viajero y extracción del vehículo. Se contempla un máximo de un servicio por mes y hasta doce por año, con cobertura de hasta 250 kilómetros lineales”. 

“Los vehículos eléctricos presentan costos de reparación superiores, especialmente cuando se ven afectadas baterías o sistemas eléctricos”
(Martín Coppa, RUS)

Y especifica: “Más allá de esta cobertura específica, y siempre dentro de las políticas de suscripción vigentes, las unidades también pueden optar por otras alternativas disponibles, como Todo Riesgo con franquicia, Sigma, entre otras”. 

Diferencias técnicas y siniestralidad

Al analizar sobre las diferencias técnicas, de costos y de siniestros que encuentran las aseguradoras respecto de los vehículos a combustión, desde RUS, Coppa señala: “Las principales diferencias respecto a los vehículos a combustión están vinculadas a la tecnología incorporada y al valor de sus componentes. Desde el punto de vista técnico, los autos eléctricos cuentan con baterías de alto costo, sistemas electrónicos complejos y equipamiento de carga específico, lo que exige condiciones particulares de aseguramiento, como el uso de cargadores homologados y puntos de carga habilitados”. 

Luego, puntualiza: “En términos económicos, suelen presentar un valor asegurado más alto y costos de reparación superiores ante daños parciales, especialmente cuando se ven afectadas las baterías o sistemas eléctricos. En materia de siniestros, si bien eliminan riesgos asociados al combustible tradicional, mantienen coberturas similares en daños, incendio y robo. No obstante, requieren especial atención en casos de impactos que puedan comprometer el sistema eléctrico o la batería, dado que estos pueden derivar en pérdidas parciales o totales de mayor magnitud económica.  

Pese a estas diferencias técnicas, el desarrollo de este tipo de coberturas responde también al objetivo de acompañar la transición hacia energías alternativas y promover una movilidad más sustentable”.

Por su parte Reynoso señala: “Desde el punto de vista técnico, la distinción fundamental reside en el sistema de propulsión y, fundamentalmente, en la incidencia del pack de baterías sobre el valor total de la unidad. La experiencia acumulada hasta ahora indica que el riesgo es gestionable. Mediante procesos de evaluación especializada y redes capacitadas, la reparación de estas unidades es técnicamente viable en la mayoría de los casos. Es importante realizar un monitoreo permanente de la siniestralidad para detectar desviaciones en los costos de reparación, tiempos de reposición de componentes específicos y posibles cuellos de botella en la cadena de suministros. En cuanto a la política tarifaria, actualmente no se verifican desvíos que justifiquen la aplicación de primas diferenciales, por lo que mantenemos las condiciones de tarifa vigentes de nuestra aseguradora”.

“Los vehículos eléctricos incorporan baterías de alto voltaje, lo que exige protocolos específicos de intervención para garantizar la seguridad”
(CESVI Argentina)

Desde la óptica de CESVI Argentina, en cuanto a las diferencias técnicas y de seguridad que implican el desarme y la reparación de un vehículo eléctrico en comparación con un automóvil con motor a combustión radica en los componentes. “A diferencia de un vehículo a combustión, un coche eléctrico lleva instalado una batería de alto voltaje encargada de suministrar la energía al motor para girar las ruedas del mismo. Esto significa que cualquier tipo de reparación, pasa a considerarse una tarea crítica de seguridad por riesgo eléctrico”.

Los riesgos específicos durante la reparación son un punto de atención para CESVI: “Riesgo eléctrico: No solo en batería sino también en cableados y componentes del sistema de tracción y aire acondicionado; el Riesgo de incendio: En baterías de iones de litio una manipulación incorrecta, accidente o daño del componente puede ocasionar una fuga térmica y el Riesgo químico: Si la batería presenta daños físicos pueden producirse derrames y emisiones de gases tóxicos”. Y además sobre los protocolos: “Se deben adoptar protocolos preventivos de control continuo para minimizar los riesgos. Si bien los protocolos pueden ser específicos y distintos en función del tipo de baterías, se debe de inhibir eléctricamente el vehículo partiendo desde su sistema de 12V hasta el sistema de alta voltaje. Verificando a cada paso que se cumpla la ausencia de tensión en los puntos que indica el fabricante”.

“En un proceso de reparación donde la batería no se vio afectada, simplemente se debe de monitorear su SOC (estado de carga) evitando que se descargue por debajo del mínimo admisible en períodos de larga inactividad, lo que pone en riesgo el estado de salud de la batería.

En caso de baterías que esperan una disposición final, sí es recomendado un reposo pasivo en un ambiente controlado. Esta política tiene por objetivo verificar que la batería se encuentra inerte sin capacidad de reacción natural antes de su reciclado o destino final”, afirman.

El rol del asesor y la capacitación

La labor del Productor Asesor de Seguros también se transforma. En este sentido, Reynoso, de Rivadavia Seguros, afirma: “Con estos cambios, el rol del PAS es determinante. Su labor trasciende la cotización: debe guiar al cliente en la comprensión de las particularidades del vehículo eléctrico/híbrido. Un asesoramiento preciso sobre el alcance de las coberturas, los servicios de asistencia específicos, las particularidades de la reparación y repuestos y las buenas prácticas de uso son aspectos esenciales para consolidar la confianza del asegurado en esta nueva etapa de la movilidad sostenible”.

“Actualmente no se verifican desvíos que justifiquen la aplicación de primas diferenciales”
(Roxana Reynoso, Rivadavia Seguros)

Desde RUS, Coppa sostiene: “El Productor Asesor debe verificar que la unidad sea eléctrica o híbrida enchufable fabricada o adaptada por terminales oficiales; confirmar su antigüedad y valor asegurable, y definir correctamente el uso declarado, ya sea particular o comercial. También es clave asesorar sobre la obligatoriedad de utilizar puntos de carga habilitados y equipamiento original u homologado, así como informar que la cobertura es Todo Riesgo sin franquicia, con inspección previa y condiciones específicas para emisión o renovación de póliza”.

Y agrega: “Un asesoramiento adecuado resulta clave para garantizar que la póliza refleje correctamente las características tecnológicas del vehículo y que el asegurado comprenda las condiciones particulares que implica este tipo de movilidad”.

“El asesoramiento adecuado es clave para que la póliza refleje correctamente las características tecnológicas del vehículo”
(Martín Coppa, RUS)

Finalmente, desde CESVI, como taller y centro de investigación del daño automotor, explican que la creciente presencia de autos eléctricos en el parque automotor exige cambios operativos y de capacitación: “Los cambios operativos están directamente relacionados a los nuevos riesgos asociados. Desde el uso de nuevos elementos de protección personal, herramental específico y zonas delimitadas de trabajo, procedimientos para la intervención segura y protocolos de mitigación en caso de accidentes”.

“La capacitación es el principal desafío: no existe un estándar único entre marcas, lo que incrementa el riesgo de error humano”
(CESVI Argentina)

“La capacitación es fundamental y propone el desafío más grande, ya que no existe hoy un «estándar» dentro de las distintas marcas y configuraciones existentes, posibilitando de forma exponencial el error humano. Las tecnologías ya están presentes, sin embargo, el mercado se expone ante la falta de formación y profesionales calificados”, concluyen.