Los patentamientos de vehículos híbridos crecieron 315% durante el primer semestre de 2026 y los eléctricos puros registraron un salto de 880%. El arancel cero para determinadas unidades importadas, la llegada de nuevos modelos y una oferta más competitiva explican parte del fenómeno. El avance también empieza a transformar al negocio asegurador, que debe adaptar coberturas, suscripción y capacitación frente a vehículos con baterías, tecnología y costos siniestrales diferentes a los tradicionales.
Durante años, cruzarse con un auto eléctrico por una calle argentina era casi una anécdota. Ese escenario cambió de manera abrupta en 2026. Según datos del Sistema de Información Online del Mercado Automotor de Argentina (SIOMAA), elaborado por la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA), el mercado de vehículos electrificados atraviesa una etapa de fuerte expansión.
Los números del semestre
Entre enero y junio de 2026 se patentaron 38.245 automóviles y comerciales livianos híbridos, frente a las 9.219 unidades registradas durante el mismo período de 2025. Esto representa un crecimiento interanual del 314,9%: en apenas doce meses, el mercado prácticamente se cuadruplicó.
El salto fue todavía más pronunciado en el segmento 100% eléctrico. Durante el primer semestre se patentaron 3.860 vehículos eléctricos puros, frente a solo 394 en igual período del año anterior. La variación fue del 879,7%, lo que equivale a casi diez veces más unidades.
En conjunto, ambas tecnologías superaron las 42.000 unidades patentadas en seis meses, un volumen que hasta hace poco parecía difícil de imaginar para el mercado argentino.
Dentro del universo híbrido, los modelos HEV —que combinan motores térmicos y eléctricos sin necesidad de conectarse a una fuente externa— continúan siendo los preferidos por el comprador local. La explicación aparece ligada a su facilidad de uso: permiten reducir el consumo de combustible, no dependen de una red de cargadores y requieren una adaptación menor respecto de un vehículo convencional.
El salto de los vehículos electrificados
Enero-Junio de 2026
Híbridos
- 38.245 unidades patentadas
- 9.219 unidades en 2025
- Crecimiento interanual: +314,9%
Eléctricos puros
- 3.860 unidades patentadas
- 394 unidades en 2025
- Crecimiento interanual: +879,7%
Total electrificados
- Más de 42.000 unidades en seis meses
Qué explica el boom
Detrás del crecimiento aparece, principalmente, una decisión de política económica. El Decreto 49/2025 estableció un Derecho de Importación Extrazona del 0% para determinados vehículos híbridos, eléctricos y a hidrógeno cuyo valor FOB no supere los USD 16.000. El régimen contempla un límite máximo de 50.000 unidades anuales y tiene una vigencia prevista de cinco años.
La reducción arancelaria permitió mejorar el precio de acceso a modelos que anteriormente resultaban poco competitivos frente a los vehículos tradicionales. La demanda superó rápidamente las previsiones y el cupo asignado se convirtió en uno de los principales condicionantes de la oferta.
A la ventaja impositiva se sumó una fuerte ampliación del catálogo. En octubre del año pasado se incorporaron 17 nuevos modelos electrificados y, durante los últimos seis meses, las terminales agregaron otros 54, cerca de la mitad de ellos completamente eléctricos.
Buena parte de ese desembarco fue protagonizada por marcas chinas, que encontraron en Argentina un mercado con demanda contenida y espacio para competir mediante precios, equipamiento y variedad de motorizaciones.
Las claves que impulsan el mercado
ARANCEL CERO
Para vehículos de extrazona alcanzados por el régimen y con un valor FOB de hasta USD 16.000.
CUPO ANUAL
Hasta 50.000 unidades por año durante la vigencia del programa.
MÁS OFERTA
54 nuevos modelos electrificados incorporados en los últimos seis meses.
PREFERENCIA LOCAL
Los híbridos no enchufables lideran por su menor consumo y porque no dependen de cargadores.
Un fenómeno todavía acotado, aunque irreversible
Pese a la velocidad del crecimiento, los vehículos electrificados todavía representan una porción reducida del parque automotor argentino. Dentro de las motorizaciones alternativas, los eléctricos puros concentran aproximadamente el 8%, mientras que los híbridos continúan dominando el segmento.
Una de las principales barreras sigue siendo la infraestructura de carga, aún insuficiente fuera de los principales centros urbanos y corredores viales. En un país de la extensión de Argentina, la disponibilidad de estaciones y los tiempos de recarga continúan siendo variables centrales para quienes evalúan pasar a un vehículo completamente eléctrico.
A esto se agrega un esquema impositivo que comienza a diferenciar cada vez más las tecnologías. En la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, los híbridos conservan la exención total del impuesto automotor durante los primeros dos años. Luego, el beneficio se reduce de manera progresiva hasta que, a partir del sexto año, el vehículo pasa a tributar el impuesto completo.
Los eléctricos puros, en cambio, mantienen un tratamiento más favorable, un incentivo que podría empujar gradualmente al mercado hacia una mayor participación de esa tecnología.
Con todo, el diagnóstico parece claro: la electromovilidad dejó de ser una curiosidad de nicho para convertirse en el segmento más dinámico del mercado automotor. Si el ritmo actual se sostiene, 2026 quedará marcado como el año en que los híbridos y eléctricos comenzaron a dejar de ser una excepción en las calles argentinas.
El seguro también entra en una nueva etapa
El crecimiento del parque electrificado obliga al mercado asegurador a acompañar el cambio. Algunas compañías ya comenzaron a ofrecer productos o beneficios específicos para vehículos híbridos y eléctricos, incorporando servicios vinculados con la batería, la asistencia ante falta de carga, el traslado hasta puntos de recarga y la protección de cargadores domiciliarios.
En mercados más desarrollados incluso comienzan a aparecer coberturas integrales para baterías frente a daños, vandalismo, incidentes durante la carga o fenómenos que no siempre están incluidos en las garantías de fábrica. La relevancia no es menor: la batería representa la parte más significativa del valor de un vehículo enchufable.
Para las aseguradoras, el desafío no pasa solamente por emitir una póliza. También requiere revisar criterios de suscripción, valuaciones, repuestos, redes de talleres, protocolos de seguridad y reparación. Un daño aparentemente menor puede comprometer sensores, sistemas electrónicos o componentes de alta tensión, mientras que la falta de talleres especializados puede extender los tiempos de inmovilización.
Las estimaciones que maneja el sector ubican el costo siniestral de los vehículos electrificados entre un 20% y un 25% por encima del correspondiente a unidades tradicionales, aunque la diferencia depende del modelo, del tipo de tecnología y de los componentes afectados.
En este nuevo escenario, el Productor Asesor de Seguros tendrá un papel fundamental. Necesitará conocer las diferencias entre un híbrido convencional, un híbrido enchufable y un eléctrico puro; entender qué ocurre con la batería ante un choque o una inundación; revisar las condiciones de reposición, los límites de las coberturas y la asistencia disponible; y asesorar correctamente sobre los riesgos vinculados con los equipos de carga.
La electromovilidad no representa únicamente un cambio tecnológico. También abre un nuevo campo de especialización y de negocios para aseguradoras y PAS. A medida que estos vehículos ganen presencia en las calles, la capacidad del mercado para diseñar coberturas adecuadas, capacitar al canal comercial y responder con eficiencia en el momento del siniestro será parte esencial de su desarrollo.
