Un asesor de seguros, una licencia para volar y un sueño hecho realidad

FAPASA

El camino para la realización de los sueños es la constancia, el sacrificio y el esfuerzo. Así lo afirma Alejandro Ortega, reconocido Productor Asesor de Seguros y Presidente de APAS Santiago del Estero, quien recientemente obtuvo su licencia de piloto privado de avión, cumpliendo así un sueño que tenía desde temprana edad. En diálogo con él, expresa qué significa este logro en lo personal, los caminos para lograrlo y el mensaje que deja.

Recientemente, obtuviste la licencia de piloto. ¿Cómo fue el proceso?

Soy piloto privado de avión. Mi licencia fue expedida por el ANAC (Administración Nacional de Aviación Civil), que es el ente que regula la aviación civil en Argentina. Me otorgó la licencia después de haber hecho un curso teórico-práctico. A mí me llevó alrededor de 2 años, más que todo por la cuestión práctica, es decir por las horas de vuelo que tenés que acumular, para incrementar la experiencia propia del pilotaje del avión. Trazando un paralelismo, es como manejar un auto, pero tenés que ir ganando experiencia, sobre todo por las medidas de seguridad, porque en el aire no tenés márgenes de error.

Habiendo hecho ese curso, rendí con un inspector de ANAC que vino al aeroclub de Santiago (que funciona dentro del mismo aeropuerto de la ciudad), y obtuve así la licencia de piloto privado de avión.

¿Qué tipo de aeronave te habilita a pilotar esa licencia?

La licencia que tengo al día de hoy me habilita a volar aviones monomotor, es decir, un solo motor. Después de haber obtenido la licencia, tuve que juntar 25 horas más de vuelo para poder llevar a alguien conmigo en el avión. 

Vuelo un Cessna 150, un Gruma, que tiene plaza piloto y tres personas más, y un Cherokee, en las mismas condiciones. Siempre que el avión sea monomotor, lo puedo pilotar, aunque no a título comercial, porque mi licencia es de piloto privado. 

“Estar en el aire es un placer único e irrepetible, es una sensación de plenitud”

Por supuesto, previamente los pilotos instructores tienen que asentar en nuestros libros de vuelo que estás adaptado al avión que vas a volar. Luego, si bien los comandos básicos son los mismos en todos los aviones, una vez que estás adaptado al avión, no pueden pasar más de 30 días para los pilotos privados sin volar. De lo contrario, quedás vencido y tenés que volver a volar con un piloto instructor para que te vuelva a habilitar y quedar habilitado para esa aeronave.

Claro, por eso el volar tiene que ser una actividad constante.

Sí, lo que buscamos es tratar de volar una vez al mes mínimamente, para que no venza la licencia del avión al que estás adaptado.

¿Y qué me podés contar de tu sensación al volar? 

Bueno, poder ver la tierra desde el cielo, es un gran placer. Yo no tengo ningún familiar que venga de la actividad aeronáutica, pero creo que fue una pasión que se me despertó de muy chico. Viví un par de años en Buenos Aires, y no había mejor cosa para mí que, en lugar de llevarme al Italpark o a Interama, fuéramos hasta Aeroparque y pararnos a ver entre las rejas el aterrizaje y despegue de los aviones.

Cuando terminé el secundario, tenía la posibilidad de iniciar la carrera aeronáutica, pero no tenía las condiciones económicas. Mi pasión era ser piloto de línea aérea comercial, y en aquel entonces, no sé si recordás vos, los pilotos comerciales eran personas de 30 o 40 años en adelante. Hoy te subís a los aviones y ves a los pilotos cada vez más jóvenes.

“No es barato, pero hoy ser piloto privado no es irrealizable”

Y vos decís, ¿cómo es esto? Y es que antes, la gran mayoría de los pilotos eran ex pilotos de la Fuerza Aérea. Eso cambió después del año ‘92 o ‘93, donde los pilotos de línea aérea empezaron a venir de la rama civil, la que hice yo ahora. De hecho, en su momento yo vivía en Córdoba, y fui a la escuela de aviación militar en el año ‘91. En ese entonces, hubo un proceso de reducción de la Fuerza Aérea, y me dijeron: “si usted quiere ser piloto de línea, vaya por el otro canal. Porque acá, lo que menos va a hacer es estar en el aire”.

En resumen, estar en el aire, para mí es un placer único e irrepetible. Es una sensación de plenitud.

Y, ¿cuáles son los costos asociados a esta carrera? ¿Cuáles son los gastos inherentes a esta formación?

No es barato, pero al día de hoy no es irrealizable.

Parte del motivo por el cual los pilotos son cada vez más jóvenes, es que con 16 años y 9 meses, con la autorización de tus padres, podés empezar el curso de piloto privado que yo hice. Imaginate que se termina el secundario pudiendo ser piloto privado de avión. 

Después vendría la carrera para poder ser piloto comercial y luego podría dedicarse a juntar horas. Ahí la situación cambia radicalmente, porque una vez que sos piloto comercial, ya podés tener un desarrollo comercial de la actividad. Es decir, juntar horas es más sencillo. 

En cuanto al costo específico, tenés que pensar que la hora de vuelo ronda los 80 dólares. Y esa hora de vuelo te incluye la práctica y la teoría.

Yo lo hice en el aeroclub de Santiago Del Estero. Para ser piloto privado de avión, tenés que juntar generalmente 40 horas de vuelo, es decir 3.200 dólares.

Después pagás el derecho de examen y demás. Te podría decir que con 3500 dólares podés ser piloto privado de avión monomotor. 

Después podés pedir la licencia para ser piloto de aeronaves multimotor, es decir, de más de un motor, más de una hélice o de una turbina. O bien, vas por el canal de la carrera, llegar a las 150 horas y poder rendir para ser piloto comercial. Las horas son siempre acumulativas. Es decir, no es que llegaste a las 40 y volvés a 0. De las 40 te faltan 110 más.

“La atención, la dedicación y ser minucioso son claves tanto para volar un avión como para asesorar en seguros”

La hora de vuelo, en definitiva, siempre es la misma, siempre está en 80 dólares. En resumidas cuentas, con alrededor de 25000 dólares, podés ser piloto comercial, y ya ahí podés tratar de conseguir algún tipo de algún tipo de actividad o de trabajo en la actividad que te permita costear las horas de vuelo e ir juntándolas.

¿Y hay algo de lo que hayas aprendido en tu formación como piloto privado que te sirva para tu profesión de productor de seguros, o viceversa?

En la aviación, vos no tenés margen de desviar la atención. Un descuido te puede costar la vida. No sólo la tuya, sino de las personas que puedan estar con vos. Y en el seguro, un descuido, una desatención, puede llevar que a mucha gente también le pueda costar su patrimonio.

La atención, la dedicación, ser puntilloso, minucioso, buscando la perfección y tratando de acotar los márgenes de errores, son características que pueden ir de la mano tanto siendo piloto privado de avión o productor asesor de seguros.

¿Qué materias se estudian en la formación teórica para ser piloto? 

Ves desde la conformación de las distintas aeronaves, los distintos instrumentos, tipos de avión, qué tipo de sustentación tiene, estudio climatológico. También, cuestiones aerodinámicas y matemática, ya que se hacen cálculos de geometría en el cielo. De acuerdo a las condiciones de viento, cómo aterrizar, cómo despegar, por dónde hacerlo, si es posible o no. Esto es una consideración muy resumida, pero es más o menos eso.

“Con esfuerzo, sacrificio y constancia, los sueños son realizables y alcanzables”

Existe un cuestionario avalado por la ANAC de casi 850 preguntas, de las cuales en el examen teórico se toman 100 preguntas. Con más de 80 respuestas correctas podés aprobar la parte teórica. 

¿Y qué tipo de seguro se necesita para desarrollar esta actividad en forma privada?

El piloto no necesita seguro obligatorio. El Aeroclub Santiago del Estero sí está asegurado con una  cobertura de aeronavegación, que cubre la actividad que desarrollan estas aeronaves como parte de la escuela aeronáutica. La cobertura viene por el lado de las aeronaves que se vuelan con ese fin. Por supuesto, tienen restricciones como por ejemplo, si la aeronave no tiene instalado una radio baliza, no puedo volar a un radio mayor de 90 km de su aeropuerto o aeródromo de cabecera.

Pero después, uno como piloto, o alumno, no necesita tener un seguro. 

“Poder mostrarle a mis hijos que los sueños hay que perseguirlos fue tan importante como cumplir el mío”

Yo tengo seguro de vida contratado, e informé de esta nueva actividad que empezaba a desarrollar por la agravación del riesgo. Aunque debo decir que la aviación es la actividad más segura de transporte que existe.

Para finalizar, ¿qué le dirías a una persona que tiene interés, pero que todavía no se animó o no dio el paso de llevar a cabo la formación y obtener la licencia para poder volar?

Si tiene interés, si ya le picó el bichito de la pasión aeronáutica, le diría que no renuncie a ese sueño. Yo también lo vi en su momento. Mis hijos supieron de chiquitos que mi pasión era ser piloto, que en su momento no lo pude hacer, que era un sueño. Y cuando lo logré, al margen de la satisfacción personal, fue también poder mostrarle a mis hijos que los sueños hay que perseguirlos, porque pueden ser realizables. 

Entonces, si alguien tiene las ganas y esa pasión, ese interés, que vaya, que se acerque, que pruebe. Es apasionante. Hay que ver cómo uno hace la ingeniería económica financiera para sustentarlo. Pero con esfuerzo, sacrificio y constancia, como todas las cosas de la vida, es realizable y alcanzable.